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7 de marzo de 2019

MORALEJA. "Mantener lo conseguido, afrontar los desafíos".

#Moraleja. Hablamos con:
🔘 Yolanda Vega, teniente alcaldesa

Hablar con alguien que sabes que según te habla tiene la piel de gallina y que te la traspasa es hablar con alguien con una pasión infinita, y es el caso de Yolanda que nos dice algo tan básico como que gracias al trabajo hecho y al proceso de liberación “tengo mi trabajo, podemos hacer esta entrevista porque me permite ocupar el espacio público, puedo desarrollar mi capacidad de palabra, puedo vivirme sola en un medio rural y vivirme sin pareja y sin hijos”. A partir de aquí sabemos que no son pasos los que da esta mujer, son zancadas.

Y estas zancadas las ha dado impulsando también a niños y niñas, a jóvenes y mayores, buscando siempre el instrumento clave para transmitir unos principios, que puede ir desde el teatro, hasta la escultura o la pintura, pasando por trabajos manuales.

“Un año -recuerda-, hicimos un homenaje a mujeres centenarias; otro, a mujeres del pequeño comercio, que han sostenido y compatibilizado la vida personal, familiar y laboral; el año pasado incluimos a la mujer en el sector de la hostelería, doblemente invisibilizadas porque a veces no sale de la cocina...” Y este año… este año el homenaje es para esas futuras mujeres nacidas en 2018: “21 mujeres del siglo XXI”, y es que es el futuro el que está en sus manos, en nuestras manos.



"Mantener lo conseguido, afrontar los desafíos" es una campaña de la Diputación Provincial de Cáceres. IV Edición. Más información y vídeos en www.tudiputacion.es

NAVAS DEL MADROÑO. "Mantener lo conseguido, afrontar los desafíos".

#NavasDelMadroño. Hablamos con:
🔘 Vanesa Barroso, concejala de Igualdad
🔘 Silvia Benito: técnica de la Agencia de Desarrollo Local

“Cada día que me levanto pienso que me encanta ser mujer, me encanta luchar y he luchado mucho por estar donde hoy estoy, pero sé que aún nos queda mucho por hacer, y en ese camino estamos”.


Silvia y Vanesa trabajan juntas por la igualdad, trabajan juntas con otras muchas mujeres que han empezado a moverse en Navas del Madroño.

“Las asociaciones son clave para movilizar y en Navas tenemos suerte de contar con asociaciones como la de Mujeres, que es muy dinámica y participativa”. “Recuerdo cuando era niña que ya se movían, pero hoy saben que la asociación no solo debe moverse para el ocio, sino también para la formación, para el desarrollo personal, para la valoración de una misma, para no depender de nadie…” Lo saben y lo llevan a cabo como demuestran día a día.

“Ha habido un cambio de actitud extraordinario, y también entre los hombres”, nos dicen, que poco a poco se han ido sumando para avanzar en un objetivo que se supone común: “conseguir un pueblo de igualdad de oportunidades”.



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NAVALMORAL DE LA MATA. "Mantener lo conseguido, afrontar los desafíos"

#NavalmoralDeLaMata. Hablamos con:
🔘 Raquel Medina, alcaldesa
🔘 Teresa Nuria García, concejala de Igualdad

“En 40 años solo dos mujeres hemos sido alcaldesas de Navalmoral de la Mata, Salud Recio en los Noventa y yo”. Es Raquel Medina la que apunta este detalle que de pequeño no tiene nada, es un gran detalle que indica lo que la mujer y la sociedad en su conjunto ha tenido y tiene que seguir trabajando por la Igualdad, como dicen Raquel y Teresa, en un relato en el que ambas son “una”, en el que muchas mujeres se sentirán también una.


Raquel: “Es complicado, sí, porque rompemos techos a diario, pero quedan muchas cúpulas que romper, y el cielo es infinito, que es lo que hay que alcanzar”.

Teresa: “Es importante todo, desde las pequeñas píldoras de igualdad que tenemos que llevar a todos los rincones, el tener un agente de Igualdad propio, el reactivar el consejo sectorial de la Mujer, el llegar con la formación a los distintos centros educativos o centros sociales… todas esas cosas hacen que vayamos avanzando”.

Raquel: “Aún recuerdo cuando éramos solo cuatro o cinco; éramos a las que decían locas, raras, que odiaban a los hombres… Ahora ya saben que no somos así, y somos muchas y muchos, como vimos, con lágrimas en lo ojos, durante la manifestación del 8 de marzo del pasado año. No cabía ni un alfiler en la plaza”.

Teresa: “Ha habido un cambio muy importante, en elq ue las asociaciones han sido muy importantes, han reaccionado, se han movilizado...”

Pasos que se han ido dando y que, este mes de marzo, se verán también traducidos en el primer Plan de Igualdad con que contará el municipio, que se está realizando a través del programa DANA. Y así cada vez más cerca del objetivo: una sociedad realmente igualitaria.



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6 de marzo de 2019

PIEDRAS ALBAS. "Mantener lo conseguido, afrontar los desafíos"

#PiedrasAlbas. Hablamos con:
🔘 María Antonia Fernández . Técnica de Igualdad


Sin ninguna duda se acuerda de su tierra asturiana, pero cuando se la escucha hablar de Piedras Albas, transmite una unión a esta tierra, a su pasado, a su presente y a su futuro que arrastra.
 
María Antonia lleva ya más de 20 años en Extremadura. “Fui la primera mujer alcaldesa de Piedras Albas”, y lo dice con orgullo, como no podía ser de otra manera para alguien que da esa sensación tan clara de unidad al lugar donde vive: un pueblo de poco más de 150 habitantes que trabaja como el que más por tener un Plan de Igualdad.

“Es cierto que cuesta movilizar a la gente, y más en lugares pequeños, pero lo hemos conseguido, hemos avanzado mucho”.

“Muchas mujeres jamás habían pensado ni en sacarse el carné de conducir. Hoy algunas ya lo han obtenido… Eso dice mucho”.

“Es muy importante que los proyectos en los que trabajemos lleguen al territorio, más que hacer que las personas se desplacen. Es la forma de llegar a estos sitios más pequeños”


“Nos estamos formando en igualdad y en gestión municipal para la igualdad, trabajamos en el Plan de Igualdad de Piedras Albas...”

“Las mujeres nos estamos haciendo visibles y lo hacemos entre todas, apoyándonos, nos tenemos que apoyar no vernos como rivales, tenemos que ser comadres, en el mejor sentido de la palabra”...




"Mantener lo conseguido, afrontar los desafíos" es una campaña de la Diputación Provincial de Cáceres. IV Edición. Más información y vídeos en www.tudiputacion.es

CUACOS DE YUSTE. "Mantener lo conseguido, afrontar los desafíos".

#CUACOSdeYUSTE. Hablamos con:
José María Hernández. Alcalde de Cuacos de Yuste.

“En casa puede haber referencias sexistas, la educación tradicional es sexista, así que el proyecto Puentes de Igualdad entre géneros mira a niñas y niños, a padres y madres, a las familias, al profesorado…”


“El programa Rompiendo el techo de cristal ha hecho que seamos las propias mujeres las que hayamos levantado la voz para mostrar que en el mundo rural hay aún muchos roles que cambiar, en hombres y en mujeres, hay mucho aún que hacer”

Estos fragmentos pertenecen a las conversaciones que hace ya un año pudimos mantener con el AMPA del CEIP Jeromín, de Cuacos de Yuste, y con la Asociación Cultural de Mujeres Yuste. Unas conversaciones que nos revelaron lo que bullía en esta localidad que, de la mano de la Diputación de Cáceres, viene trabajando en distintos proyectos para conseguir la igualdad real. Y el esfuerzo, el interés, el compromiso, el empeño tienen sus resultados, como vamos viendo hoy en la conversación que mantenemos con el alcalde de la localidad, José María Hernández.

Fue en diciembre de 2017 cuando nacía la Concejalía de Igualdad de Cuacos de Yuste. “Nos faltaba -cuenta el alcalde- el marco jurídico donde englobar las competencias, y lo hicimos. Yo asumí las competencias, tras una conversación con la diputada de Igualdad de la Diputación de Cáceres, Marifé Plata, y sí es cierto que las asumí con el empeño de no defraudar, me puse el listón alto, pero hay una perfecta sinergia entre la Asociación de Mujeres Yuste, la oficina de Igualdad de la Mancomunidad y la Diputación de Cáceres”. Un trío que, sin duda, está contribuyendo a los avance que se están experimentando en Cuacos de Yuste.

Para ello es clave la formación que se ha movido. “Hay tantos matices, empezando por el vocabulario, que son claves... -apunta José María- En esos cursos he aprendido mucho, he aprendido a usar un vocabulario correcto y a ver muchas cuestiones ya con absoluta normalidad”. Y aunque es consciente de que aún hay que seguir trabajando, insiste en que se cuenta con un gran equipo, como el que forma la Asociación de Mujeres. “Cuando alguien se acerca aquí, y se mueve por Cuacos y conoce el percal, se da cuenta de que la fuerza está en esta asociación formada por casi 70 mujeres de todas las edades y absolutamente activistas”.

Además, a eso se une el día a día en el que uno se puede encontrar un rostro de mujer desempeñando el trabajo de doctora, farmacéutica, cartera, directora del colegio, directora de la guardería… “o de alcaldesa, porque la teniente alcalde es mujer, y cada día me hace aprender algo, porque tiene una capacidad de inmediatez, de resolución y de claridad que yo no la tengo”. Es solo un ejemplo de los muchos que hay, añade, “de la importancia que la mujer rural ha tenido y tiene en la supervivencia de nuestros pueblos”...



 
"Mantener lo conseguido, afrontar los desafíos" es una campaña de la Diputación Provincial de Cáceres. IV Edición. Más información en www.tudiputacion.es

LOGROSÁN. "Mantener lo conseguido, afrontar los desafíos"

LOGROSÁN. Hablamos con:
Ana Cano García, promotora de Igualdad.

“Arrugas de fosforita y estaño”. Un título más que sugerente y que envuelve todo un empeño y un compromiso y una convicción… de que el futuro será mejor que el presente. Es el título de la exposición que Logrosán prepara de cara al 8 de marzo de 2019, en homenaje a aquellas mujeres mineras que, quizá, sin saberlo, sostuvieron y defendieron el mantenimiento de la población de este pueblo en el corazón del Geoparque Villuerca-Ibores-Jara, y como ellas tantas y tantas mujeres que han hecho que aún podamos escuchar el latido del medio rural.


Nos sentamos con Ana Cano García, una mujer joven con una vitalidad infinita que trasmite de la cabeza a los pies. Agradece en voz alta la implicación del Ayuntamiento y de su alcalde y la de la Diputación de Cáceres en la lucha por la Igualdad. “Es clave que los alcaldes sepan de la necesidad de promotores de Igualdad, tanto como que las instituciones, como es el caso de la Diputación, faciliten fondos con los que llevar a cabo nuestros proyectos para trabajar desde la coeducación, que es fundamental”.

“Trabajar en Igualdad es apasionante”. No hace falta que nos lo diga, se percibe nada más comenzar a hablar con Ana.


De la mano de la Oficina de Igualdad de la Mancomunidad, con la implicación del Ayuntamiento y con el compromiso de la Diputación de Cáceres, Ana puede acercarse y trabajar con niños y niñas, “que es muy fácil”, con adolescentes, “que es más difícil”, con hombres de mediana edad, “que es muy difícil, aunque poco a poco vamos llegando a ellos”.

Del mismo modo se trabaja con la Asociación de Padres y Madres de Alumnos para terminar con estereotipos de género muy arraigados en las familias y borrar la imagen de amor romántico y media naranja que permanece en los sueños de muchas niñas y jóvenes.

Se abre así Logrosán como un gran escenario en el que la mujer va tomando las riendas de su vida, en el que el hombre se suma a este viaje, en el que los más pequeños tienen un futuro por delante cada vez más claro. Y todo esto tiene el trabajo sin pausa de gente como Ana. Trabajo que se traduce, por ejemplo, en la exposición de “Arrugas de fosforita y estaño”, o en el estudio del callejero que se ha llevado a cabo y en el que se ha puesto sobre la mesa que de todos los nombres de las calles de Logrosán, un 28% llevan nombre de hombres y un 6% de mujeres, y en este caso, nombres de santas o de vírgenes, “cuando tenemos mujeres más que relevantes para poder tener una calle”. Este estudio, se ha enlazado con una búsqueda de de mujeres que, de una forma u otra, han hecho que Logrosán sea lo que hoy es, “podemos hablar de las mineras, de las parteras, de la primera política que estuvo en las instituciones, de empresarias, autónomas… o, incluso, de aquella vecina que en su tiempo se sumó a las actividades del hombre, como podía ser simplemente ir al fútbol…

 
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5 de marzo de 2019

ALDEA DEL OBISPO. "Mantener lo conseguido, afrontar los desafíos"

ALDEA DEL OBISPO, hablamos con:
Petra Barrado, concejala de Obras

“Tenemos que pensar en nuestras madres, en cómo vivieron, y pensar en nuestras hijas, en cómo queremos que vivan”. Es Petri, como le gusta que la llamen, clara y sin ningún circunloquio. Es concejal de Obras en un pueblo de poco más de 300 habitantes, en la comarca de Trujillo. 


“La alcaldesa es mujer, Toñi, también hay otra concejala, Nuria, y yo. Y no digo que haya sido fácil ocupar una Concejalía como la de Obras, pero nada nos da miedo, y soy de las que piensan que todo se puede conseguir”. “¿Mi día a día? Bueno, la mayor parte de las veces el primer lugar al que voy es a la nave, asigno el trabajo y al final de la jornada regreso a recoger las herramientas”. Entre tanto, ha podido barrer el centro médico, ha podido podar, ha podido cortar el césped, arreglar la piscina, vaciar papeleras… “Hacemos de todo”.

Es el espíritu de Petri parte del espíritu que se respira entre las mujeres de La Aldea del Obispo, un municipio que en los últimos años ha sabido trabajar y promover actividades en pro de la Igualdad, “y en este sentido, tenemos que agradecer el trabajo de la Diputación que sentimos que está al lado de los municipios más pequeños y que gracias a ella podemos desarrollar algunas de las actividades”.

En esto, Petri destaca el “importantísimo papel de la Asociación de Mujeres, que tiene ya 25 años y que cuenta con más de 65 socias”, un dato importante, que refleja la actividad en un pueblo de 300 habitantes. Se siente orgullosa y con fuerza, nos dice. “Jamás, cuando era una niña, hubiera podido imaginar que iba a poder hacer las cosas que hago. ¡Jamás! Lo agradezco cada día, y pienso: lo he hecho bien, lo estamos haciendo bien”. Y es a las niñas de hoy a las que, como si en este momento las tuviera a todas delante, las anima: “Adelante, a luchar, a estudiar, a prepararse, porque todo, todo se puede conseguir”...



"Mantener lo conseguido, afrontar los desafíos" es una campaña de la Diputación Provincial de Cáceres. IV Edición. Más información en www.tudiputacion.es

HERVÁS. "Mantener lo conseguido, afrontar los desafíos" IV Edición

Hablamos con:

  • Carolina Barras, trabajadora social
  • Yolanda Fernánez, trabajadora social
  • Mª Eugenia Arrojo, Abogada 


Sí, aún queda mucho por hacer, y en eso coinciden las tres mujeres que tenemos delante, pero también coinciden en la fuerza que solo da el compromiso y la esperanza de un mundo más justo para las y los que vengan.

Carolina, Yolanda y María Eugenia, tres mujeres que cuando aún se se contaba con una legislación específica, cuando no había asesoramiento jurídico, cuando no se sabía de oficinas de igualdad alguna, ni de puntos de atención psicológica ni de programas familiares… entonces, supieron con el ingrediente de la fuerza, dar los primeros pasos en Campo Arañuelo.

Fueron artífices de la creación de la Unidad de Inserción laboral de la Mujer y a partir de ahí comenzó una carrera de fondo que solo tiene una meta: la justicia social, la igualdad, el respeto…

Carolina: “Hemos llegado a las mujeres de las zonas rurales, y esto es muy importante, antes era casi imposible llegar a ellas”. 


Yolanda: “Las mujeres tenemos que brillar, y brillar donde estemos, cada una en su sitio, ya sea como ministra o como barrendera”. 


María Eugenia: “Ha habido un cambio tremendo. Las mujeres hemos luchado mucho. Antes era impensable que la mujer denunciara, tenía miedo… En su momento, me daba cuenta de la cara de sorpresa de aquellas mujeres que acudían, y se daban cuenta que podían hablar, preguntar y contar lo que quisieran sabiendo que nada de lo que decían allí iba a salir fuera”. 



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Mantener lo conseguido, afrontar los desafíos 2019 (IV Edición)

Mantener lo conseguido, afrontar los desafíos 2019 (IV Edición)
Nueva edición de la campaña de la Diputación “Mantener lo conseguido, afrontar los desafíos”, con motivo del 8 de marzo. 

IV EDICIÓN
En esta ocasión, ocho municipios de la provincia cuentan cómo están trabajando y luchando por conseguir una sociedad igualitaria implicando a toda la ciudadanía, desde los colegios hasta los centros de la Tercera Edad.

Un año más, el Área de Igualdad de la Diputación de Cáceres quiere mostrar, de cara al Día Internacional de las Mujeres, el 8 de marzo, cómo los distintos municipios de la provincia vienen trabajando y participando con el Servicio de Asesoramiento, Formación e Información a Ayuntamientos para la elaboración de planes y medidas de Igualdad.

Así, en los próximos días, se podrán conocer, a través de las redes sociales de la Diputación Provincial de Cáceres –facebook, twitter e instagram- y el blog www.tudiputacion.es , ejemplos de las actividades y actuaciones que han llevado a cabo municipios de la provincia adaptándose cada uno a las demandas y necesidades de su ciudadanía.

Nos acercaremos a municipios como Piedras Albas, Cuacos de Yuste, Moraleja, Hervás, Aldea del Obispo, Navalmoral de la Mata, Navas del Madroño o Logrosán. 

7 de marzo de 2018

IES Albalat: A RITMO DE MADUREZ

IES Albalat: A RITMO DE MADUREZ
IES Albalat (Navalmoral de la Mata) 
PROYECTO: “Rosa azulado"

“Me gustó la madre de Desiré, fue muy buena, porque intentaba ganarse a los opresores de una forma muy divertida; les empezó a hablar de fútbol y les decía que cuando quisieran echaban una pachanga...” 
“Pues a mí me gustó cómo toda tu familia intentaba ganarles a base de argumentos y argumentos y argumentos, hasta que se tuvieron que callar...” 
“O tu hermana mayor que les hacía pensar. A cada cosa que ellos decían, ella les hacía una pregunta y no tenían respuesta, porque les hacía pensar y veían que ella tenía razón...” 

Les escuchábamos hablar no solo divertidos, sino impresionados porque percibíamos que estos alumnos y alumnas del IES Albalat de Navalmoral de la Mata habían alcanzado un nivel de diálogo intergeneracional espectacular, y lo habían conseguido a partir del proyecto denominado “Rosa azulado” que, precisamente, había impulsado la Asociación de Madres y Padres de Alumnos, con el apoyo de la Diputación de Cáceres.

Sí, que sea el AMPA el que se interese y promueva que se desarrolle un proyecto sobre igualdad de género en el centro escolar de sus hijos, y que, además, participe activamente en él, dice mucho de esos padres y madres, indica que saben de la importancia de abordar este asunto, y nos adelanta los hombres y mujeres que llegarán a ser esos jóvenes.

Pues así, con frases como con las que comenzábamos, chicos y chicas nos contaban cómo había transcurrido alguna sesión del teatro-foro que habían organizado para trabajar la igualdad, sesiones que podían comenzar a partir de las situaciones y los personajes que se representaban sobre el escenario, pero que continuarían y hallarían el desenlace a través de la participación activa del público, que sería el que decidiera cómo avanzar en la trama, cómo encontrar la solución a un conflicto. Pero el teatro-foro es solo una parte del programa “Rosa azulado”, en el que, además de Manuela Gutiérrez y Óliver Ramos, como directores del proyecto, han participado Sonia Isabel Pita, profesora del taller de teatro, y Maite Martín, coordinadora de las tutorías para la reflexión, el análisis y el debate.

Así, “Rosa azulado” ha resultado una perfecta alquimia surgida de varias disciplinas artísticas para trabajar por la igualdad. El teatro, la percusión, el rap, la composición, la construcción de instrumentos a partir del reciclaje, talleres de sensibilización, las redes sociales, manifestaciones callejeras… todo ha sido clave para que ahora escuchemos en boca de esos alumnos y alumnas cosas como “este programa me ha marcado”, “me ha impactado”, “nos hemos hecho oír”, “nos ha llevado a posicionarnos”, “nos ha ayudado a romper con estereotipos, tanto a chicas como a chicos”, “queremos continuar con actividades así”, “llegar a todos los padres y madres para que no eduquen a partir de roles”…

A parte del teatro-foro, se ha constituido también un grupo de música que no solo ha aprendido percusión o ritmos, sino que han analizado letras de canciones actuales, “canciones que muchos de nosotros y nosotras cantamos o bailamos cuando salimos de fiesta, y resulta que analizando la letra vemos que son de esas que nacen de un pensamiento cerrado, de ideas como de que el hombre es superior, incluso las canciones que cantan chicas, y al analizarlas hemos dicho: ‘¡Andá! pues es verdad, son canciones llenas de estereotipos que tenemos que desterrar”.

Y a esto le ha seguido la constitución de una batucada, la composición de canciones de rap, la salida a la calle para abrirse a la sociedad y hacer que se sume gente de todas las edades. Así, han recorrido las calles, con ritmo, música y, sobre todo, un mensaje muy claro. “Íbamos lanzando mensajes, como ‘Viva la igualdad’ ‘Acabemos con la injusticia’…”

Todo esto llevaba un trabajo de concienciación detrás. Tutorías que han consistido en un espacio de reflexión “sobre situaciones de nuestro día a día”, nos explica Maite, la coordinadora de este espacio. “Hemos analizado la televisión, los programas, las noticias, las series… hemos visto cómo se repiten los roles, cómo el papel de la mujer está estereotipado. Ellos y ellas han hecho su análisis y se han posicionado, se tenían que posicionar. Ha sido muy enriquecedor”.

“Me ha gustado mucho la tutoría –replica Cristina-, me ha gustado mucho ver cómo muchos chicos se han dado cuenta de cosas que hasta ahora hacían y que no estaban bien, que hemos vivido en una sociedad donde se situaba al hombre por encima, y las tutorías les ha enseñado que eso no está bien”.

Entonces insisten en que hay que continuar con estas actividades, “y llegar a los padres para que no enseñen a sus hijos a partir de roles…” “Bueno, bueno –les interrumpe Manuela-, vosotros, quizá, en un tiempo seáis padres y madres y ya no tenéis asumidos esos roles, la educación ya será distinta…” Nos hacen pensar y sonreír ante un futuro prometedor.


AMPA Virgen del Río: AQUÍ NO SOBRA NADIE

AMPA Virgen del Río: AQUÍ NO SOBRA NADIE
AMPA Virgen del Río (Talaván) 
PROYECTO: Educando en Igualdad 

Nos hablan de los niños y las niñas del Colegio Rural Agrupado (CRA) Los Cuatro Lugares, en Talaván, nos hablan de las madres y padres de alumnos, nos hablan de profesores y profesoras, nos hablan de las mujeres de la Asociación de Mujeres, nos hablan de los abuelos y abuelas del centro de la tercera edad, nos hablan de la Mancomunidad de municipios Tajo-Salor, nos hablan… nos hablan, incluso, de la Asociación de Pescadores…

¿Pero alguien se ha quedado al margen de este proyecto? “¡Nadie! De una forma u otra todo el pueblo ha participado”. Así nos responden, con una amplia sonrisa y, sin duda, un toque de orgullo, Idoia Monje, miembro de la Asociación de Madres y Padres de Virgen del Río de Talaván, y Yolanda Martín, Agente de Igualdad de la Oficina de Igualdad de la Mancomunidad Tajo-Salor, en referencia al programa que han puesto en marcha con el apoyo de la Diputación de Cáceres, el programa titulado “Educando en Igualdad”.

El caso es que durante un tiempo, más de uno y de una habrá podido ver grupos de personas de todas las edades vistiendo una camiseta en la que se podía leer precisamente el título del programa: “Educando en Igualdad”, y no era un simple obsequio, era algo realizado con una intención muy clara: “cohesionar el grupo, unir a la gente en torno a un mismo objetivo, en torno a unas actividades que caminan todas hacia una misma meta que es educar en la igualdad en la escuela, en las casas, en las calles, en las actividades sociales, en el día a día… esta será la única manera de avanzar”.

La idea podía partir de un grupo de padres y madres, pero no querían quedarse ahí, así que se ha llevado a cabo un proyecto amplio, ambicioso y que, a tenor de la respuesta y las peticiones para que se repita, se ha mostrado un proyecto más que exitoso.

Se ha desarrollado en dos líneas: una acción formativa, tanto para padres, madres y profesorado, como para niños y niñas, cada uno con su lenguaje, en torno a la coeducación, la interculturalidad, diversidad sexual, acoso escolar, el uso de las redes sociales, prevención de violencia de género… y una línea práctica, que podían ser talleres sobre roles domésticos, de cocina o de profesiones sin género. 

“A los más pequeños les ha gustado visitar distintos trabajos, y han podido ver que una mujer puede trabajar arreglando un coche o tras una barra de un bar, como un hombre en un comercio”. No obstante, Idoia y Yolanda coinciden en las “facilidades” que ofrecen los niños y las niñas, “porque no tienen ideas preconcebidas, así que cuando les preguntas qué creen que pueden ser de mayor, te miran con asombro y te dicen: pues lo que cada uno queramos”.

“Con los adultos, con las personas mayores es más complicado porque te dan la razón, asienten a que la igualdad es lo que tiene que ser, pero de pronto, las mujeres miran el reloj y te dicen: ¡Uy! Me voy corriendo que tengo que hacer la comida”.

No obstante, el programa ha seguido adelante, sabiendo que “esto es paso a paso”, y se han realizado numerosas actividades y encuentros sociales, “que podía ser salir a pescar o asistir a una obra de teatro para que estas convivencias nos sirvieran también para detectar situaciones en nuestra localidad, para intercambiar experiencias y para realizar actividades todos juntos, hombres, mujeres, niños y niñas; todos juntos podemos divertirnos y descubrir que tenemos tantas, tantas cosas en común”.

Precisamente, Yolanda e Idoia confían en que el 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer, sea otro día para que todos juntos muestren que se puede caminar hacia una sociedad igualitaria. “Esperamos que muchas mujeres paren ese día y que hombres y mujeres valoren el trabajo que hacemos, que si paramos se para el mundo”.

Nos encontramos en la biblioteca del Colegio Virgen del Río de Talaván, rodeados de libros, de dibujos, de carteles y de colores, colores sin género. Se une a nosotros el director del centro, José Luis Esteban. “Nosotros como educadores tenemos que trabajar en el camino hacia una sociedad igualitaria; somos figuras en las que los niños y las niñas tienden a fijarse y a imitar, pero no las únicas por lo que proyectos de este tipo son claves para implicar a toda la sociedad en su conjunto”.

Lo que sí es cierto es que Talaván y toda la gente que se ha movido en torno a “Educando en Igualdad” son un ejemplo en el que nos debemos fijar todos y todas, el ejemplo de toda una sociedad, ya sea más grande o más pequeña, unida en torno a un mismo objetivo. Sin duda, ese es el camino, y la sociedad de mañana, esa que hoy nos dice con asombro: “¡Pues de mayores seremos lo que cada uno queramos!”, esa sociedad de mañana será reflejo del trabajo de hoy.

6 de marzo de 2018

Día a día AGENTES DEL CAMBIO

Ciclo Grado Superior de Promoción de la Igualdad de Género
IES Al-Qázeres (Cáceres). 

“Podemos ser astronautas, podemos ser arquitectas, podemos ser lo que queramos ser pero por ser mujer vamos a tener unos impedimentos que no tendrían los hombres”. 

“Es que aún hay que instaurar una igualdad real; hay una igualdad formal, tenemos leyes, tenemos proyectos, programas, pero no hay igualdad real, es como si ponemos la tirita pero la herida no sana”. 

Escuchamos a Alba Espadero y María Castillo y no podemos evitar ver cómo se abre un futuro ante nosotros. Alba es la primera promoción que saldrá este año del Grado Superior de Promoción de Igualdad de Género en Extremadura; María está en el primer curso y, a pesar de su juventud, ya nos sorprende con una claridad mental absoluta, pero, sobre todo, con un espíritu batallador imprescindible, un espíritu que comparten las dos.

Ciclo Grado Superior de Promoción de la Igualdad de Género  IES Al-Qázeres
Nos encontramos con ellas en el IES Al-Qázeres, de Cáceres, junto con Julia Gonzalo, una de las responsables de que esta primera promoción sea ya una realidad. Este ciclo de Grado Superior, nos explica Julia, se implantó por primera vez en Extremadura en el año 2016, y se imparte en el IES Bárbara de Braganza de Badajoz y en el Al-Qázeres de Cáceres, una formación reglada para contar con hombres y mujeres preparados para promover una igualdad efectiva y prevenir situaciones de desigualdad, tal como manda la ley.

Dos mil horas de formación más 400 de un periodo de formación en centros de trabajo, y aquí es donde la Diputación de Cáceres, a través de su Área de Igualdad, ha querido dar un paso al frente, firmando un convenio para que estos alumnos y alumnas puedan salir y realizar sus prácticas con las políticas de igualdad que se están llevando a cabo desde la Institución provincial. 

¿Qué formación reciben? Una formación muy extensa, con una metodología basada en la intervención social. “Reciben una formación relativa a procesos de prevención de violencia de género, asesoramiento, compañía a mujeres que pasan por determinadas situaciones. También formación para ayudar a la promoción social de las mujeres. Estas alumnas y alumnos pueden diseñar campañas de prevención, prevención de desigualdades, diseño de programas personalizados para la inserción laboral de mujeres en exclusión social; reciben conocimientos de habilidades sociales para el desarrollo de la autoestima, de la confianza y el empoderamiento de las mujeres…”. Julia continúa hablando con una fuerza que es la que, sin duda, transmite a esas alumnas y alumnos que hoy escuchamos decir: “Me encanta lo que estudio, está cumpliendo las expectativas que tenía y además veo que estudio algo que nace de una necesidad social. La igualdad formal la tenemos, pero necesitamos una igualdad efectiva y ahí tenemos que estar nosotros y nosotras, instando continuamente a las administraciones y siendo día a día agentes del cambio”.

Ciclo Grado Superior de Promoción de la Igualdad de Género  IES Al-Qázeres
Eso sí, tanto Alba como María echan en falta más hombres. “En mi clase hay dos chicos, algo es algo, pero es muy poco y los queremos para la causa, nos gustaría más presencia masculina, porque las cifras que hoy tenemos de mujeres muertas no es un problema de la mujer, es un problema social en el que todos tenemos que estar para terminar con el sistema patriarcal que nos han ido imponiendo, y esto afecta a hombres y a mujeres”. 

Pareciera que tanto Julia como Alba y María se olvidaran de nuestra presencia. Hablan e intercambian pareceres y reflexiones entre ellas y Julia advierte: “Tenemos aún que trabajar mucho, tenemos que estar preparados y preparadas para afrontar lo que está llegando. Estamos asistiendo a un repunte de machismo… lo llaman micromachismos, pero es machismo de toda la vida y las nuevas tecnologías están recrudeciendo algunos comportamientos de acoso, de normalización de actitudes violencias o de relaciones de desigualdad entre los más jóvenes”.

Continúan hablando y nos van descubriendo datos, como que hay un 30 por ciento de menores con medidas cautelares por actitudes sexistas, relaciones violentas, de acoso… “Es necesario que se instaure, desde infantil y primaria, un manual de buenas prácticas coordinado por toda la comunidad educativa”. Sí, aún faltan muchas cosas, pero también nos damos cuenta de lo grande que es que haya mujeres como las que tenemos enfrente y al frente de un trabajo y un movimiento que escuchándolas sabemos que no tienen freno, y ahí hemos de estar todos y todas, toda la sociedad en su conjunto. Gracias, Julia, Alba, María…


5 de marzo de 2018

Mucho que ganar: HOMBRES QUE SUEÑAN CON LA IGUALDAD

Fundación CEPAIM. Hombres que sueñan con la igualdad
Fundación CEPAIM
PROYECTO: “Hombres que sueñan con la igualdad” 


“Hay que avanzar en paralelo, recorrer el camino en paralelo”, nos lo dicen dos hombres, y lo dicen con plena convicción, de hecho, llevan ya tiempo trabajando en ese viaje en paralelo. Son Mehrad Alizadeh y Ángel Luis Pinadero, coordinador territorial y técnico de proyectos de la fundación CEPAIM, una fundación que promueve un modelo de sociedad inclusiva y cultural.

Mehrad y Ángel Luis nos reciben en la sede que la fundación tiene en Navalmoral de la Mata. “Ha sido un logro; ha sido muy bueno poder trabajar en un proyecto de Igualdad enfocado al hombre, porque había necesidad de ello y nos lo ha permitido el apoyo, en este caso, de la Diputación de Cáceres”.

“Hombres que sueñan con la igualdad” son Mehrad, Ángel Luis y otros muchos que han querido sumarse a este proyecto con un objetivo claro: implicar al hombre en la igualdad, implicarlo en la corresponsabilidad en el trabajo doméstico, por ejemplo, en la corresponsabilidad de cuidados, en la prevención y actuación frente a la violencia de género…

“Recuerdo cómo aluciné la primera vez que vi a una mujer conductora de autobús”, recuerda Mehrad, de origen iraní. “Pues lo mismo que ver a un hombre dando un biberón a su bebé –dice Ángel Luis-, lo que hoy puede estar normalizado hace nada era impensable”. Es decir, “nosotros no nos estamos inventando nada; está habiendo un cambio en la sociedad, en el hombre, en la mujer y tienen que surgir, de hecho surgen, espacios que aborden estos cambios, que los detectan y los abordan; son necesarios y son demandados”.

Uno de estos espacios es sin duda el que ha ido conformando el proyecto “Hombres que sueñan con la igualdad”, y que se ha abierto en tres dimensiones muy definidas: una informativa, destinada a profesionales del tercer sector, “para que, ante eso de lo que hoy tanto hablamos como son las nuevas masculinidades, los profesionales sepamos cómo trabajar con los hombres”; otra, la destinada a trabajar con grupos de hombres, donde se planteen sus dudas y se descubra “qué lugar podemos tener, sobre todo, focalizado desde la igualdad y la corresponsabilidad”, y una tercera dimensión que es la exposición titulada “Chicas nuevas 24 horas”, basada en el documental del mismo título de Mabel Lozano, sobre la prevención de la trata de seres humanos con fines de explotación sexual, “intentando sensibilizar a la sociedad de que donde a veces solo nos hacen ver prostitutas, hay un negocio que es lo que más nos debe preocupar, un negocio que cosifica el cuerpo de la mujer y que se agarra a ese rol del hombre sexualmente activo que se quiere imponer”.

Ambos, Mehrad y Ángel Luis coinciden al hablar del éxito del programa, del éxito de los grupos algunos de los cuales, a pesar de haber concluido el programa, continúan funcionando. “Ha sido muy enriquecedor porque han sido grupos muy heterogéneos con hombres de distintas culturas y nacionalidades, lo que hace que se intercambien puntos de vista y experiencias; ha sido muy bueno que hayamos podido expresar o hablar de cosas que nos preocupaban, de roles que la sociedad nos ha impuesto y que cargamos con ellos como el hecho de que el hombre no pueda llorar o que no esté bien visto socialmente entre los hombres que se reconozca que él es el encargado de las tareas del hogar o hablar de esa situación cuando se va al parque con el carrito del niño y nos preguntan rápidamente dónde está la madre… nos hemos sentido libres al hablar, al comentar y al ver que otros podían entendernos. Podíamos empezar hablando de la corresponsabilidad de las tareas del hogar y terminar hablando de la violencia de género, y todo generaba debate, todo generaba análisis y desahogo”.

La conversación con Mehrad y Ángel Luis fluye sin prisa y sin pausa, y escuchándoles sabemos del acierto de su trabajo y de esa convicción férrea que tienen de que “todos y todas tenemos mucho que ganar y ahí tenemos que estar”.

4 de marzo de 2018

Nazaret: SERÍA DESEABLE QUE SE SUMARAN HOMBRES

FADEMUR. Empoderamiento de la mujer rural
Federación de Asociaciones de mujeres Rurales (FADEMUR) 
PROYECTO: “Empoderamiento y visibilización de las mujeres rurales”


Nazaret Calle tiene 26 años, una más que visible juventud, lo que no es óbice para que muestre una madurez absoluta a la hora de hablar de su trabajo, que no es otro que avanzar en una igualdad real y plena. Educadora social, máster en Formación del Profesorado, cursos de especialización en Igualdad, en mediación… y una convicción absoluta de la fortaleza de la mujer y de su derecho y obligación a hacerla visible.

Federación de Asociaciones de mujeres Rurales (FADEMUR)
Cabrero
Nazaret ha sido la encargada de desarrollar el programa “Empoderamiento y visibilización de las mujeres rurales” de FADEMUR, subvencionado por la Diputación de Cáceres y que se ha llevado a cabo por el momento en Cabrero, Valdastillas, Casas del Castañar y El Torno. Un programa al que “hubiera sido deseable que se sumaran hombres, pero no ha sido así”, se lamenta Nazaret, y un programa al que algunas de las mujeres que llegaban “lo hacían por entretenerse, nos decían, por pasar el rato, pero que realmente estaban cansadas de escuchar hablar de igualdad”. Afortunadamente, si el curso comenzaba con 10 mujeres, podía terminar con una treintena; si el curso comenzaba con frases como “no me gusta el feminismo porque es como el machismo pero en mujer”, terminaba con un reconocimiento claro por parte de las mujeres: “Sí, tenemos que trabajar y luchar porque, es verdad, nos han robado derechos”. Bueno, pues esto es parte del éxito de Nazaret, como también de FADEMUR, como de la Diputación de Cáceres, que cree en estos programas, pero sobre todo es parte del éxito de las propias mujeres que han participado en ello.

Federación de Asociaciones de mujeres Rurales (FADEMUR)
Casas del Castañar
Hablamos con Nazaret y nos cuenta:
- «El papel de instituciones como la Diputación de Cáceres para poder lleva a cabo programas de este tipo es clave, y es clave por muchas razones, por ejemplo para que las mujeres del medio rural conozcan sus derechos, simplemente eso: sus derechos; también para ayudarlas a una formación, a despertar inquietudes y no se limiten a esperar cursos de manualidades o de costura; es clave para ayudarlas a acercarse al mundo laboral, y del mismo modo es clave para luchar contra el despoblamiento porque yo, por ejemplo, hoy puedo seguir viviendo en mi pueblo porque tengo trabajo, si no me tendría que haber ido hace ya tiempo».

- «Trabajar por la igualdad es esencial, sobre todo en el ámbito rural, porque, lamentablemente, muchas y muchos de sus habitantes aún viven anclados en el pasado. Hemos trabajado con las mujeres centrándonos en tres ejes: Igualdad de oportunidades, prevención de la violencia de género y asociacionismo, porque juntas es como podemos conseguir lo que nos propongamos».

Federación de Asociaciones de mujeres Rurales (FADEMUR)
El Torno
- «Hemos conseguido que sean conscientes de que viven marcadas por el patriarcado, y contra eso hay que luchar. Lo han ido descubriendo a través de actividades, debates, reflexiones y ejercicios, incluso, en su casa, donde implicaban a marido y a hijos e hijas».

- «Han descubierto que ellas mismas eran objeto de un estereotipo absolutamente asumido. A partir de ahí han dicho entender cómo se llega a la violencia de género. Algo clave para poder luchar contra ella».

- «Han repasado qué derechos se les ha robado. Con pena, algunas de ellas, las más mayores, recordaban cómo fueron apartadas de los estudios, porque la opción se la daban solo a sus hermanos varones; ellas debían quedarse al cuidado de la casa».

- «Han reconocido el silencio en torno al maltrato, a la violencia de género. Existía pero no se denunciaba, dicen, aunque todo el mundo sabía que existía».

Federación de Asociaciones de mujeres Rurales (FADEMUR)
Valdastillas
- «Hoy ya son conscientes de que hay otra violencia machista además de la física, y es la violencia machista psíquica, que puede ser tan o más dañina que la física. Además, reconocen que nunca vieron ciertas actitudes de acoso en la calle, por ejemplo, como violencia de género. Hoy todas saben que lo es».

- «Hemos vivido momentos muy fructíferos a pesar de su amargura, y han sido esos en los que algunas de las mujeres contaban que ellas habían sido víctimas de maltrato. Han sido momentos muy duros, sí, pero muy buenos porque todas han empatizado. Imagínate si hubiera habido algún hombre en la reunión, hubiera sido fantástico porque hubiera empatizado también con ese dolor que sentía la mujer».

- « “… Puse a fregar a mi marido. El primer día lo dejó todo lleno de grasa, pero le dije que lo había hecho bien, y así ha seguido fregando...” Entre risas, nos contaba esto una de las mujeres, lo hacía entre risas, sí, pero sabiendo de la importancia. Muchas de ellas han ido introduciendo al hombre en las tareas que siempre han debido ser propias de ambos sexos. Esto es muy importante».

Vamos terminando. Nazaret se muestra satisfecha… ¡aunque no del todo!, parece decir. “Hemos hecho mucho, hemos descubierto muchas cosas entre todas. Las jóvenes han aprendido de las más mayores y las más mayores de las jóvenes… pero, insisto, hecho en falta hombres, tenemos que sumar a los hombres en estas actividades. Será la única manera de avanzar realmente”. Y sabemos que hasta que no lo consiga, Nazaret no va a parar.


3 de marzo de 2018

Asoc. de Mujeres Yuste: COMBATIVAS

Asociación Cultural de Mujeres Yuste
Asociación Cultural de Mujeres Yuste (Cuacos de Yuste) 
PROYECTO: “Rompiendo el techo de cristal II” 

Alguna vez les puede costar encontrar la palabra adecuada, poner nombre a algo, pero es igual, no son meras espectadoras, no han sido alumnas a las que se haya explicado e impuesto una idea, han sido mujeres que han debatido, han discutido, han analizado, han reflexionado, han sacado sus conclusiones y han tomado su propia decisión.

Esta es la columna vertebral de la metodología que se ha seguido en el programa “Rompiendo el techo de cristal”, que el Movimiento Páramo, con el apoyo de la Diputación de Cáceres, ha desarrollado con la Asociación Cultural de Mujeres de Yuste, en Cuacos, y en otras localidades como Jaraíz de la Vera, Aldeanueva de la Vera, Jarandilla de la Vera, Losar de la Vera, Valverde de la Vera y Villanueva de la Vera. Un proyecto con el que las propias mujeres han levantado la voz para mostrar que en el mundo rural hay aún “muchos roles que cambiar, en hombres y en mujeres, hay mucho aún que hacer”.

Nos sentamos frente a frente con dos de esas mujeres, que nos dicen que en programas como este “es imprescindible el apoyo de las instituciones, como en este caso de la Diputación, porque si no, a ver cómo habríamos podido nosotras aprender lo que hemos aprendido en este curso y en el anterior, en el que hicimos el año pasado”.


Soledad Jiménez, secretaria de la Asociación Cultural de Mujeres Yuste, y Purificación Pérez, presidenta, nos cuentan y mientras nos cuentan “discuten”, debaten entre ellas algunas de las cuestiones. Hasta hace un tiempo, alguna de las mujeres que han participado en el proyecto, nunca habían tenido la oportunidad de hablar abiertamente de género, de igualdad o de detectar determinados roles. Hoy, las vemos con fuerza para ir creando conciencia sobre la situación actual de las mujeres en sus pueblos, en su día a día, pero también en su país y en el mundo.

Sole y Puri nos cuentan cómo a través de talleres de sensibilización, a través de actividades muy participativas han visto cómo es necesario romper el techo de cristal. “¿Que qué es el techo de cristal? –dicen casi a la vez- pues es esa barrera velada que limita a las mujeres, que las frena, que las veta para conseguir la igualdad de oportunidades o de salario… Eso es lo que tenemos que romper concienciando a las mujeres, y desde los pueblos, desde nuestros pueblos tenemos que hacerlo”. A los talleres han asistido algunos hombres, nos dicen con media sonrisa de satisfacción, solo media. “Sí, han asistido, pero pocos, todavía pocos, aunque van entrando y eso nos alegra, porque si no hay una implicación del hombre no llegaremos a la igualdad real”.

En el programa han participado mujeres de entre 30 y casi 80 años, y, sobre todo, las más mayores dicen haber descubierto “que hay micromachismos en muchos sitios y en muchos momentos que antes ni veíamos. Hay cosas que dabas por hecho y no analizabas y ahora te das cuenta lo que hay en anuncios, en programas, en periódicos, revistas… Donde antes solo veías el anuncio de una lavadora ahora te preguntas por qué la mujer anuncia la lavadora y la fregona y el hombre los coches o la vida activa y ejecutiva; cuando antes solo te limitabas a escuchar un piropo, ahora te preguntas por qué, si tú no les dices nada a esos hombres… Estamos rodeadas de micromachismos que hay que combatir”.

Pero este programa ha querido abrir ventanas al mundo y propiciar el intercambio de experiencias y culturas entre mujeres de muy distintos puntos del planeta. Así, se celebró una videoconferencia con una mujer saharaui en los campamentos de refugiados de Tindouf, o un debate al que asistió alguna mujer inmigrante. “Un intercambio que te hace ver cómo piensan y sienten en otros sitios, en otras circunstancias. Todo esto también –reconocen- te hace pensar que, seguro, hoy educaríamos de distinta manera a nuestros hijos”.

Estas mujeres también, durante este tiempo, han viajado por distintos municipios representando una adaptación de “El sí de las niñas”, esa obra teatral con la que Moratín quiso poner sobre la mesa los estereotipos de su tiempo, la indefensión de la mujer en el ámbito familiar o social. “Con algún cambio, esta obra aún tiene razón de ser. Así que hay que seguir trabajando para que todas las mujeres, mayores y jóvenes, sean dueñas de sus vidas y de sus decisiones”.

Las dejamos hablando de sus hijas. Contentas, satisfechas porque hay ya muchos muchos temas en los que hablan el mismo idioma.


2 de marzo de 2018

CEIP Jeromín: DESENTERRANDO LA CAJA DE JUAN

CEIP Jeromín: DESENTERRANDO LA CAJA DE JUANCEIP Jeromín (Cuacos de Yuste) 
PROYECTO: “Puentes de igualdad entre géneros” 

“Sorprende mucho que con apenas tres añitos, cuando todavía no les ha dado tiempo casi a saber si son niños o niñas, ya tienen ciertos conceptos sexistas absolutamente asimilados”. Es Zoa Abril, licenciada en filosofía y educadora social, quien nos lo dice, que, junto a Raquel Fernández, psicóloga, ha puesto en marcha el programa de Actuación Preventiva “Puentes de Igualdad entre géneros”, con la Asociación de Madres y Padres de Alumnos del CEIP Jeromín, en Cuacos de Yuste.

Tras esta frase podríamos pensar que el programa se tiene que centrar en esos niños y niñas, pero no, el programa es algo mucho más amplio. “En casa –nos dice Raquel- puede haber referencias sexistas, la educación tradicional es sexista”, así que el proyecto mira a niñas y niños, a padres y madres y al profesorado. Han sido en estas tres áreas donde se ha desarrollado fundamentalmente, aunque, “con determinadas actividades sociales, como cine-debate, hemos llegado a más adultos, a abuelos y abuelas, a tíos y tías, que también tienen mucho que decir en la educación de esos niños”.

CEIP Jeromín, Cuacos de Yuste.
CEIP Jeromín, Cuacos de Yuste
Con este objetivo, para este trabajo se han utilizado muy distintos lenguajes. Los niños y niñas, de entre 3 y 11 años, se han acercado a la igualdad y a la educación no sexista a través de cuentos, a través de figuras de mujeres a lo largo de la historia, a través de juguetes y a través de escuchar a los más mayores. Pero vayamos por partes.

Frente a los cuentos tradicionales, “repletos de elementos sexistas”, los niños y las niñas escuchan “La mitad de Juan”, una historia que les cuenta cómo Juan esconde en una cajita las cosas que le gustan pero que hacen que se rían de él sus compañeros. Una vez enterrada la caja, Juan descubrirá al mirarse en el espejo que le falta una mitad. “Los niños –nos cuenta Zoa- escondían papelitos escribiendo lo que les daba vergüenza, como lágrimas, porque eso de que los niños lloren…, escondían un beso a una chica…, la película Frozen, porque es de niñas, y aunque la vean, no les gusta reconocerlo verbalmente… Luego, entre todos, desenterrábamos esos secretos para sentirnos plenos y enteros”.

También los niños se encontrarán con mujeres que han hecho historia. Podrían ser muchas, Hipatia, María Zambrano, Clara Campoamor, Pardo Bazán, María Calas… también la astronauta Valentina Tereshkova o la pintora Frida Kahlo. “Se les preguntaba por nombres de pintores y solo sabían de hombres, así que Frida nos servía para el objetivo, como también Valentina, un astronauta, en este caso mujer, siempre llama la atención de los niños, y teníamos que utilizar su lenguaje”. Conocieron y revivieron la historia de estas mujeres.

Llegado el momento de los juegos y los juguetes, los más mayores, los abuelos tuvieron mucho que enseñar. Se organizó un encuentro entre niños y niñas y usuarios, abuelos y abuelas, del Centro de Día, a los que se les preguntaba cómo jugaban ellos en su tiempo. “Sorprendió escuchar que sus juegos no tenían color, que niños y niñas jugaban juntos a los bolindres con las bolas de los robles, al escondite, a la peonza… Y ahora, hasta los más pequeños tiene completamente asumido y normalizado qué son juguetes de niñas y qué son de niños”.

Precisamente, este será un asunto a abordar en las sesiones con los adultos: transmitir una visión crítica, “ponernos las gafas violetas y ser críticos ante los juguetes, ante la publicidad, ante las actitudes sexistas en casa, ante el cine y la película a la que vamos a llevar al niño o a la niña…”. Y es que aún queda mucho. El niño, a pesar de que se le transmite que “jugar con una muñeca es hacer el rol que harán cuando sean padres, no supera esa barrera, una muñeca para un niño es una barrera difícil de superar.

Mientras que es más fácil que la niña se aproxime al juego considerado de niños, canicas, coches…, la niña lo hace con más facilidad”. Sí, aún queda mucho por hacer. Mientras, las sesiones de trabajo con los adultos, con el profesorado y con los padres y madres, abordaban cómo destruir tantas y tantas barreras que aún quedan. “En las clases no se carecen de recursos para transmitir la igualdad, pero hay que trabajarlo continuamente porque el mundo cambia muy rápido”. Lo mismo puede ocurrir en las casas, entre los padres y las madres, pero nos encontramos con que los padres y las madres no van a la escuela en la que se les está motivando continuamente en la igualdad, así que las sesiones llamadas de “resolución de conflictos” son claves en este proyecto. “Es cierto –nos cuenta Raquel- que en estas sesiones puede interesar más o menos la historia del feminismo, la historia de grandes mujeres, pero la actitud general de la madre es ‘no me cuentes cosas abstractas y dime cómo me dirijo a mi hijo, cómo comparto las tareas domésticas, cómo cambio mi relación con mi pareja…’ piden respuestas prácticas para el día a día”. Respuestas que, sin duda, se han visto mermadas por la falta de asistencia de padres, se lamentan Raquel y Zoa. “Todas las que han asistido han sido madres”. No obstante, ambas se muestran firmes en continuar por este camino. “Aunque vayamos poco a poco, estos proyectos son fructíferos, son exitosos y se necesita la implicación de toda las sociedad, la ayuda de las administraciones, como en este caso la que hemos recibido de la Diputación; ayuda para poder realizar actividades sociales que lleguen cada vez a más adultos, porque ahí está el futuro para avanzar en la igualdad”.

Los adultos… Vemos salir de clase a un grupo de niños del CEIP Jeromín. Ellos, pensamos, ya han sido capaces de desenterrar la caja de Juan, ahora lo tienen que hacer los adultos. Todos tenemos que aprender.


1 de marzo de 2018

IES Augustóbriga: AUTÉNTICOS

IES AUGUSTÓBRIGA (Navalmoral de la Mata)
PROYECTO: “Prevención de la violencia de género y fomento de una cultura de igualdad”


Imagínense que ante los ojos de un nutrido grupo de adolescentes se produce una discusión entre una pareja; una discusión, podría ser, de celos, de dudas, de “si no me quieres porque no me coges el móvil”, de “no me gusta que lleves una falda tan corta”… Imagínense que ese grupo de adolescentes pide a la pareja un alto en la disputa y entre todos analizan y buscan una solución, una salida al conflicto.

Bueno, pues eso es lo que se ha vivido en el Instituto Augustóbriga, de Navalmoral de la Mata. Ha sido ahí, a través de la asignatura de Artes Escénicas y Danza, donde se ha desarrollado el programa “Prevención de la violencia de género y fomento de una cultura de igualdad”, dirigido por Manuela Gutiérrez y Óliver Ramos, además de Mónica López, la profesora de Artes Escénicas y Danza, con un objetivo claro: acabar con el mito del “amor romántico” y con actitudes sexistas.

¿El instrumento? ¿El vehículo? El teatro. Ha sido a través de un teatro-foro como alumnos y alumnas de Educación Secundaria han representado y han participado activamente en la resolución de conflictos que se ven día a día, “aunque a veces no nos demos cuenta de que ocurren”, dice una de las propias alumnas.

Ha sido una experiencia tan tan real que la obra de teatro ha ido tomando forma a través de la improvisación, partiendo de un mensaje que Manuela y Mónica dejaban claro: “cómo queremos que nos quieran, cómo queremos querer y aprender a amar y ser amados siendo libres”.

En un trabajo previo, se toma conciencia de cómo la cultura, la socialización, la música, el cine, los cuentos… van construyendo roles en el amor, “van creando un ideal de amor romántico que puede conllevar a posibles relaciones de violencia y comportamientos tóxicos”. A partir de ahí, unos alumnos y alumnas asumirán en el escenario el papel de una pareja. Discute, se pelea… ¿por qué? Será entonces cuando se enciendan las luces y el público pase a ser también protagonista de la representación. Será el público el que vaya encontrando soluciones, mostrando las distintas posibilidades de luchar contra el control, contra una relación que puede llegar a ser tóxica, contra un pseudoamor. Es el público en su conjunto el que escribe el final de la obra.

“El teatro –nos dice Mónica- es una herramienta maravillosa de transmisión de mensajes, pero además es teatro entre iguales, lo comienzan en el escenario unos adolescentes, y lo continúan entre el público otros adolescentes, con lo que se sienten rápidamente identificados”. Pero se ha ido mucho más allá, porque, además de las representaciones que se han hecho para institutos, se ha ofrecido otra abierta al público en general, con lo que, el balance es que alrededor de 1.000 personas han podido participar en la resolución, el debate y el análisis de un conflicto real y diario, contra el que este programa, impulsado por la Diputación de Cáceres, quiere luchar.

Es fácil ver el éxito del trabajo hecho, es fácil verlo en el momento en que escuchamos a alumnos y alumnas que han participado en ello. “En el mito del amor romántico, la mujer tiene que ser sumisa, y eso no puede ser así. Nosotras debemos mandar en la relación igual que el hombre” “Yo antes no lo veía tan dramático, aunque lo he visto en algunos amigos, pero ahora, después de esto, he pensado y veo lo importante que es luchar contra estas cosas. Me da mucha rabia” “Te das cuenta de que los celos no es amor, que el control de tu falda no es amor; te das cuenta de que ellos se ponen lo que les da la gana… ¿por qué no nosotras?” “¿Y cuando te mandan un mensaje y no lo ves y se mosquean? Habrá que hacerles ver que tienes más cosas que hacer y por las que interesarte, ¿no?”…

Todo tan real, tan auténtico como ellas y ellos mismos dentro y fuera del escenario.

28 de febrero de 2018

Mujeres, hombres, niñas y niños trabajando por la igualdad, son la voz y el rostro de la campaña de la Diputación del 8 de marzo

Mujeres, hombres, niñas y niños trabajando por la igualdad, son la voz y el rostro de la campaña de la Diputación del 8 de marzo
La tercera edición de “Mantener lo conseguido, afrontar los desafíos”, que se desarrollará del 1 al 8 de marzo, cuenta cómo se trabaja por la igualdad en el mundo rural con la implicación de AMPAS y asociaciones. 

Este jueves, 1 de marzo, comienza la tercera edición de la campaña “Mantener lo conseguido, afrontar los desafíos”, que desarrollará la Diputación de Cáceres hasta el 8 de marzo, con motivo del Día Internacional de las Mujeres.

Una campaña informativa y de comunicación, que viene precedida por el éxito alcanzado en sus dos ediciones anteriores, y que este año se centra en el esfuerzo y el trabajo que mujeres y hombres están llevando a cabo en los municipios de la provincia de Cáceres con el apoyo de la Diputación para avanzar en la lucha para conseguir realmente una sociedad igualitaria.

A lo largo de ocho días, las voces y los rostros que escucharemos y conoceremos a través de reportajes audiovisuales y escritos, son las de mujeres, hombres, niñas y niños que ha participado en programas que se han desarrollado con la implicación de las Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de la provincia y de otro tipo de asociaciones sin ánimo de lucro, que han utilizado el debate, el análisis, la historia, el teatro, la música o la pintura para fortalecer valores de igualdad y respeto y para romper con los estereotipos.

Así, desde el día 1 hasta el 8 de marzo, las redes sociales de la Diputación de Cáceres difundirán el trabajo, los sueños y los mensajes que estos hombres, mujeres, niñas y niños han querido transmitir a la sociedad en general. Reportajes audiovisuales y escritos que serán alojados, cada día uno, en www.tudiputacion.es

Este año conoceremos, por ejemplo, cómo alumnos y alumnas del IES Augustóbriga, de Navalmoral de la Mata, consiguen, a través del teatro, agitar e implicar a un público para la resolución de conflictos de pareja y acabar con el “mito del amor romántico”; cómo las mujeres rurales, a través de FADEMUR (Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales) hablan en alto de sus temores, sus dudas y sus luchas por cambiar los roles; cómo un grupo de hombres “sueña con la igualdad”; cómo alumnos y alumnas del IES Albalat, en Campo Arañuelo, hacen de la música un perfecto instrumento “sin colores”; cómo niños y niñas de Cuacos de Yuste descubren que jugar con una muñeca es jugar al rol que tendrán de mayores si quieren ser padres; conoceremos también las inquietudes de un grupo de madres y padres de Talaván por acabar con desigualdades detectadas en sus localidades, o cómo se siente la primera promoción de titulados y tituladas en Igualdad de Género en Extremadura.

Todos ellos, proyectos y programas apoyados o impulsados desde el Área de Igualdad de la Diputación de Cáceres, que, en los últimos años, ha apostado por promover un trabajo firme y continuo con las AMPAS, para trabajar con las familias y con la comunidad educativa, claves para conseguir una sociedad igualitaria real.

8 de marzo de 2017

Filomena Vega, bastión de dignidad

Filomena Vega, bastión de dignidad
Filomena Vega, bastión de dignidad

Hija, esposa, madre, luchadora y baluarte de maquis. Su marido fue Víctor Merchán, maqui y topo en las sierras del Valle del Jerte


Filomena Vega tiene hoy 94 años, vive en una residencia y desde allí ya sonríe, ahora sí, a la vida. En su cabeza saltan, se suceden, aparecen y se ocultan recuerdos, buenos recuerdos, besos, amores, sueños… y sonríe. Hasta el final Filomena es una luchadora y ha decidido quedarse con lo que hoy la hace sonreír. Quizá por tantos días de soledad, de impotencia y de miedos. A ella la dejamos en ese mundo que ya solo es suyo y hablamos con su hija, Pilar Merchán Vega. “Reivindico el papel de mi madre y de tantas y tantas mujeres que dedicaron su vida a luchar por sus ideales, que no eran otros que la dignidad de las personas”. Es cierto, comentamos con Pilar, qué poco espacio en la historia escrita y contada han tenido las mujeres de las guerrillas, esas mujeres de guerrilleros y maquis, y qué importantes fueron. Por eso escuchamos atentamente a Pilar, que mantiene escritos fechas, detalles y sucesos relatados por su madre Filo, pero también por sus abuelas Asunción y Amalia. Tres mujeres, tres, que podrían ser trecientas, tres mil, millones... A través de Pilar, nos parece escuchar la voz de Filo.

Filomena Vega
Filomena Vega

Filo

Nací en Piornal, en 1922. La mayor de cuatro hermanos. Y tuve una infancia feliz, claro que sí. Mi padre era un hombre idealista y comprometido y, en el 31, fue concejal por el Partido Comunista. Mi madre… mi madre era una mujer luchadora, emprendedora, y eso me iría formando a mí.

Me hubiera gustado estudiar, y de hecho empecé a estudiar. La República me concedió una beca. Sin embargo, mis anhelos se frustraron. Estalló la guerra y con ella ideales, valores y sueños. Todo saltó por los aires. Y a la vez, todo se desmoronó a mi alrededor. A mi padre le hacen consejo de guerra y lo envían a prisión. A mi madre la pelan, la obligan a ingerir ricino, ya sabéis… Quizá en ese momento maduré cruelmente. Yo tenía trece años y recuerdo que mi madre llevaba en brazos a uno de mis hermanitos; el ricino, el dolor, la rabia, la humillación, lo que fuera hizo vomitar a mi madre, cayendo el niño de sus brazos. Me abalancé a cogerlo un segundo antes de que una bota militar hiciera el amago de pisar la cabeza del que luego sería José Luís Vega Porras, director general de Educación. Sí, posiblemente, ahí crecí… a mi pesar.

Fue un tiempo de silencio y agonía en casa. Mi afán era que mi madre no se sintiera sola. Hice de hija e hice de madre de mis hermanos. Padre regresó en el 41. Regresó con magulladuras en alma y cuerpo, pero con fuerza. Recibía la visita de hombres que había conocido estos años de prisión, entre ellos un tal Víctor, Víctor Merchán, un joven que… bueno, fue mirarnos… y a pesar de ser 12 años mayor que yo, o quizá por eso, nos enamoramos locamente. Al año siguiente, en 1942, nos casamos. En 1943 nace mi primer hijo.

Composición fotográfica. Filomena junto a su marido y sus hijos.
Composición fotográfica. Filomena junto a su marido
y sus hijos.
Víctor había estado, en los cinco años de prisión, en Hervás, en Cáceres, en Burgos… Yo lo sabía y sabía de la importancia de los contactos que mantenía. Las mujeres no solo no éramos ajenas, sino que nos implicábamos tanto o igual que los hombres. Víctor hacía de enlace con la guerrilla de la zona y suministrábamos ropa, mantas, comida… Incluso, trajimos a casa a “Gacho”, uno de los dirigentes de la guerrilla. En una emboscada resultó herido y lo escondimos. Sí, lo escondimos en casa. Yo me ocupaba de sus curas y de su alimentación, como otras mujeres en otros casos habían hecho y harían. ¿Miedo? No, no era miedo, solo me movía entre la prudencia, la discreción y la lealtad, lealtad a mí misma. Llegó un momento que se sospechó de los movimientos que podían entreverse en casa, así que Víctor y Gacho decidieron marchar a la sierra. Era noviembre de 1945. Lo recuerdo como si fuera hoy. Me quedé solita. Me quedé vacía, pero miré a mi hijo y sabía que había que seguir. Fuerzas no me iban a faltar.

Fueron meses de recorrer kilómetros y kilómetros de angustia y silencio, de encontrarnos a escondidas, de entregarles comida y ropas. También fueron meses en los que la desesperanza cada día pesaba más. Europa no iba a hacer nada. Emboscadas, muertes, apresamientos… Muchos optan por abandonar la sierra. Víctor decide regresar a casa. Escondido tras unos canchos en Fuente Matea, Víctor chista a Pastora, mi hermana, encargada ese día de recoger lo poco que nos daba la tierra. Esa noche, Víctor dejó vestirse por la oscuridad. Una puerta trasera medio abierta. Un granero preparado y oculto. Una teja, una sola teja de cristal para que entrara al menos un mínimo de luz. Allí vivió Víctor durante 38 meses. Mirándonos desde arriba, como desde el cielo. Viendo cómo su hijo iba creciendo. ¡Treinta y ocho meses enterrado en vida! “Vida” era a la palabra a la que yo me aferraba. Y sentirla me hacía a veces sonreír. Y qué mal visto estaba esa media sonrisa en el pueblo. “No pareces muy triste a pesar de que tu marido está desaparecido”, me decía algún vecino. Pero yo seguía pensando solo en la noche, cuando me acercara al granero para verlo. Para unir nuestras fuerzas.

Y luego estaban esas visitas al cuartelillo. Esos interrogatorios terribles esperando a que me derrumbara y dijera dónde estaba Víctor. Pero fui fuerte. Fíjate si fui fuerte que hasta superé ese momento en el que me acusaron de haber estado embarazada. “Sabes dónde estás porque te ha embarazado y has abortado, bien lo sabemos”. Y fui fuerte cuando aquel teniente me dijo: “Puedo reconocerte y demostrar que no has abortado. Desnúdate”. Y fui fuerte cuando me negué… ¡Pero había tantas mujeres fuertes! Como mi propia madre que, muerto mi padre, y habiéndome yo ya casado, cogió a mis tres hermanos pequeños y se fue a Salamanca a buscarles, como fuera, un porvenir. Trabajó por las casas para pagar los estudios de Matrona a mi hermana, enviar a mi hermano a Juan Sebastián de Elcano y al otro al Aspirantado. Todas nos agarrábamos a la vida aunque fuera a mordiscos. Mordico tras mordisco. Éramos supervivientes.

Muerta la esperanza que se había puesto en Europa, Víctor decide entregarse. Y la fortaleza volvió a presentarse más grande si cabe cuando ese 13 de agosto de 1950, pariendo yo a mi hija, llega la carta anunciando un Consejo de Guerra. La vida que llegaba parecía irse a la vez. Pero miré a mi hija, miré a mi hijo, nos miramos y me sentí fuerte. Treinta años de cárcel, decían.

Mi madre conocía a un teniente coronel en Madrid. Allá nos fuimos las dos. De 30 años de cárcel a 12. De nuevo ganamos otra batalla. Pero a mi regreso al pueblo volví a sentir algo que me era familiar. Estaba solita. Otra vez, y ahora con un niño de 7 años y una niña aún con el color del parto. Estaba solita. No podía permitirme llorar, no, ni solazarme en mi lástima. Había que buscar sustento, como en su día lo hizo mi madre.

Aquella vecina, aquella que vino de Ledrada, podía ser la salida. Hacía lo que algunos llamaban estraperlo, yo lo llamo supervivencia. Hicimos un buen tándem, sí. Comprábamos aceite en Piornal y bajábamos, en “la rubia”, los pellejos de aceite a Plasencia. Los vendíamos a hostales, pensiones, donde fuera. Comprábamos otros productos y los revendíamos en el pueblo. Allí, en nuestra tienduca. ¿Que era comerciante? ¿estraperlista? ¿contrabandista?... Llámalo como quieras. Éramos supervivientes, ni más ni menos.

Filomena Vega
Filomena Vega
Y, mientras, no dejaba de dar un poquito de mi fuerza a Víctor. Recorrí, junto a mis dos niños, los penales de Carabanchel, Ocaña, El Dueso… El Dueso, ese penal en que rompía la mar contra sus muros. Años después, Víctor no querría nunca acercarse al mar. Su voz le contaba solo tristezas. Después de El Dueso lo trasladarían a Cuéllar. También allí llevaba a nuestros hijos, para que no le faltaran fuerzas, para que aguantara. A Cuéllar llegaría ya vomitando sangre. Pero como fuera yo le iba a mantener en vida. Creo que eran 200 pesetas de las de entonces las que me pedían por aquella cajita de 40 comprimidos. Y las sacaba, ¡Vaya si sacaba esas malditas 200 pesetas! Distinto fue cuando ya regresó al pueblo. Aún consumido por la tuberculosis. Me hablaron de la estreptomicina, mano de santo, decían, este nuevo medicamento. Cien pesetas. No las tendría hasta que vendiera las castañas. En la botica no quisieron adelantármelas. He de reconocer que ese día me derrumbé y volvía a casa llorando, cuando aquella mujer, aquella vecina, “del otro lado”, me las prestó. Ya ves, las mujeres estábamos cuando había que estar.

Así íbamos saliendo. Día a día. Había que mirar adelante. Y adelante miramos cuando el maestro de entonces nos habla de las aptitudes de mi hijo para el estudio. “No tenemos medios”, diría Víctor. “Pues se buscan”, pensé yo. Libros prestados y trabajos al maestro, siega o recolección de uvas, lo que fuera.

Lo mismo parecía repetirse cuando nos hablan de las aptitudes de mi hija, entonces con apenas 10 años. “La niña no”, dijo Víctor. Podía entender muchas cosas, querido Víctor, pero por encima de todo, mi hija también estudiaría. Y en eso me ayudaría la abuela Amalia. Digan lo que digan, las mujeres nos entendemos mejor de lo que muchos querrían…

Filomena Vega junto a su hija, Pilar Merchán
Filomena Vega junto a su hija, Pilar Merchán

Hoy

Pilar nos mira emocionada. No puede evitar emocionarse al hablar de su madre, de la fortaleza de esta mujer. “Hoy mi madre ya sonríe. Siempre está sonriendo. Es una persona dulce, sosegada.

Sus neuronas van al ritmo que van, pero, como buena superviviente, se ha detenido en los buenos momentos. Y sonríe”. Nos cuenta que tras muchos años de silencio, su madre volvió a cantar, como le gustaba, a leer, “ha sido una lectora voraz”, a escribir, “escritos de todo tipo, poesía… Cuando entró en los pisos tutelados leía para aquellos que no podían leer”.

A esta altura del mágico encuentro no podemos hacer otra cosa que sumarnos a la reivindicación de Pilar: “Reivindico el papel de mi madre y de tantas y tantas mujeres que dedicaron su vida a luchar por sus ideales, que no eran otros que la dignidad de las personas”. Filo nos envuelve con su sonrisa.